La música del corazón

Posted: 31st julio 2012 by UnAngel in Audio

… y mi corazón
se detiene
a escuchar.
Crece,
y se expande,
hasta que no cabe más,
y se derrama,
por mis mejillas,
y mi alma…

Parece ser que los sonidos no corresponden a ningún idioma como tal, ni tienen traducción a ellos, sino que los ha creado como vehículo especial de sentimientos; una suerte de idioma del corazón.
Ahora lo entiendo mejor.

  1. Ananda says:

    ¡Hermosísimo!

    Lo he saboreado intensamente desde el primer punto suspensivo…hasta el último.
    Y no mientes…es un poema pletórico de una musicalidad transparente, transparente como las lágrimas que se deslizan por la piel…

    ¡Un abrazo muy fuerte!

  2. Maria says:

    Tienes un corazón muy grande, tu corazón no sólo tiene latidos, también tiene música de letras para el alma.

    Veo que escribes y escribes y que tu inspiración es inmensa, cómo me gusta verte así, no te detengas.

    Un beso.

  3. UnAngel says:

    Lo que he escrito es … literal.
    La primera vez que la escuché no me senté porque ya lo estaba, y un mar de sensaciones recorrió mi piel erizando cada vello a su paso, y arrancándome unas lágrimas que me supieron a gloria, porque eran puro sentimiento de una melodía que no sólo escuchaba, sino que me hacía vibrar en sintonía.

    Exáctamente Ananda, un bellísimo poema musical. En lugar de las cuerdas del arpa estaba tocando una a una esas notas en las fibras de mi corazón.

    Un abrazo bien grande!

    Y sí, María, últimamente estoy muy inspirado, pero tu sabes bien que por su propia naturaleza juguetona e incontrolable esa inspiración a veces se toma vacaciones, pero en cualquier caso estoy muy contento de que os guste cuando viene a mi.

    Un beso

  4. Mario says:

    Increíble tu forma de poemar… Me encanta llegar y encontrar algo nuevo.
    Muchas gracias por tus aportaciones, por tus letras, por tus rimas y no rimas, por tu manera de derramar sentimientos.

    Un abrazo

    Mario

  5. UnAngel says:

    Si hay algo que tengo que agradecerle a mis letras, es que vienen a traerme vuestras sinceras sonrisas agradecidas.

    Un verdadero placer tenerte aquí, Mario.

    Un abrazo.